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diciembre 3, 2019

Racing de Madrid, historia olvidada de nuestro fútbol

Racing de Madrid, historia olvidada de nuestro fútbol
diciembre 3, 2019

El fútbol es, hoy en día, uno de los deportes con más seguidores del mundo y las cifras de negocio que mueve sólo están al alcance de un puñado de sectores. En Madrid somos unos privilegiados en ese sentido, ya que contamos con dos de los mejores equipos del planeta(Real Madrid y Atlético de Madrid), además de otros muchos conjuntos a lo largo y ancho de la Comunidad Autónoma, como Getafe o Rayo Vallecano, que han difundido el nombre de la región por España y por toda Europa. Estos son, como decimos, los casos de éxito. Pero otros conjuntos se quedaron por el camino y hay uno que, por historia, nos llama especialmente la atención.

Se trata del Racing de Madrid, un club que nació el 13 de septiembre de 1914 en el que es actualmente uno de los barrios más populosos de la capital, Chamberí. Lo hizo tras la fusión del equipo de fútbol del Instituto Cardenal Cisneros y del Regional Foot-ball Club, algo bastante común durante la época. Se inscribió en el Campeonato Regional Centro y esa misma temporada se produjo su debut, proclamándose campeones de la competición.

En muy pocos meses, el equipo de las rayas rojas y negras comenzada a hacerse conocido en el balompié madrileño, y en 1919, justo después de ganar su segundo entorchado, se clasificaba por primera vez para la Copa del Rey. Pese a caer eliminado por el otrora poderoso Arenas de Guecho (que de hecho resultaría campeón del torneo), el Racing de Madrid ya era por entonces un club con mucho prestigio en “las Castillas” e incluso ese mismo año organizaron una gira por Sudamérica para promocionar la entidad.

Tras varios años de altibajos deportivos, pero sin perder ni un ápice de popularidad, se establece en 1928 el nuevo sistema de divisiones y el Racing queda encuadrado en Segunda. Firman una temporada nefasta, acabando colistas y descendiendo a tercera división, pero a pesar de ello consiguieron disputar de nuevo la Copa del Rey y firmar su mejor actuación, llegando a los cuartos de final donde caerían eliminados ante sus vecinos del Real Madrid.

Quizá animados por ese hecho, por la ampliación del club con secciones de atletismo y beisbol o porque partido sí partido también el aforo del campo del Paseo Martínez Campos (junto a lo que ahora es el Teatro Amaya) se quedaba pequeño para albergar a todos aquellos que querían ver al Racing, el club decide embarcarse en la construcción de un nuevo estadio, que inauguraría el 23 de enero de enero con el nombre de “Estadio Puente de Vallecas”.

Ese hecho marcaría el principio del fin de la entidad, que empezaría a acumular deudas y malos resultados en los terrenos de juego. En un intento a la desesperada por reflotar la nave, organizaron una nueva gira por Sudamérica en 1931, la cual sería un absoluto fracaso. En ninguno de los países en los que estuvo (Perú, México, Cuba y Estados Unidos) consiguió atraer público. Por si fuera poco, al haberse ido sin permiso de la Federación Española de Fútbol, al regreso se encontraron con una cuantiosa multa económica y el descenso de categoría.

Ante la imposibilidad de competir, muchos jugadores comienzan a abandonar el club, y poco después el Racing se ve igualmente obligado a vender un estadio que nunca llegó a llenarse puesto que los seguidores no vieron con buenos ojos su marcha de Chamberí. A partir de aquí se sucedieron algunos intentos por parte de la directiva para dar la vuelta a la situación, pero la suerte de los rojinegros ya estaba echada y cuando les impidieron participar en Primera Categoría en 1932, optaron por retirarse de todas las competiciones.

Hubo intentos por reflotarlo de nuevo después de la Guerra Civil, con el nombre de Racing Club de Chamberí y Agrupación Recreativa Chamberí. Sin embargo, nunca se llegó a alcanzar el éxito previo y acabó por desaparecer de manera definitiva en 1977.

Actualmente es impensable una historia como la del Racing de Madrid, pero a los que nos gusta el fútbol nos reconforta pensar que hubo una época en la que este deporte significaba algo más que amasar dinero y ser conocido en cualquier rincón del planeta. Quién sabe sí, dentro de unos años, conseguiremos recuperar esa esencia.

Publicado originalmente en Madrid es Noticia

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