Artículos

La semana pasada estuve en Breslavia por trabajo. Entre reunión y reunión tuve muchas horas para pasear solo por una ciudad que ya conozco bien, y volví con unas ganas que no esperaba traer en la maleta, las de que Mateo se suba por fin a un avión

Llega octubre, asoman las primeras castañas y yo vuelvo sin querer a los magostos de mi infancia en Folgoso

Trabajo, tengo un hijo, escribo este blog y un par de libros, y siempre tengo algún proyecto nuevo entre manos. Y aun así, cuando llega la noche, muchas veces tengo la sensación de no haber hecho nada.

Llevo años queriendo meterme de verdad en el mundo del vino, porque me gusta desde hace mucho tiempo. Por fin, sin prisa y sin ceremonia, parece que le he cogido el ritmo.

Es muy probable que en las próximas semanas deje de colaborar con una empresa con la que llevo años trabajando. Podría estar viviendo esto como un golpe, pero llevo días descubriendo que se parece más a una ventana que se abre

Crecí con el carbón todavía respirando en el pueblo, y después de un libro, muchas discusiones y más tiempo del que reconozco documentándome, he decidido ponerlo todo en un mismo sitio

Tres semanas de vacaciones, dos en Folgoso y una en Galicia, dan para mucho verano. Pero ni el mejor de los veranos evita que la vuelta pese como pesa

Última semana antes de Folgoso. El calendario dice que quedan cinco días. El cuerpo, que lleva contando desde mucho antes que yo, dice que quedan demasiados

Faltan tres días para agosto y esta semana lleva ya el tamaño de dos. No sé si es el trabajo, la anticipación o que el tiempo, simplemente, no funciona como yo creo que funciona

El 19 de julio de 2026 España ganó su segundo Mundial y yo, cuando marcó Ferran Torres, grité el gol pero no recuerdo nada de lo que hice justo después

10/115