Hasta que vuelva a ser agosto
Tres semanas de vacaciones, dos en Folgoso y una en Galicia, dan para mucho verano. Pero ni el mejor de los veranos evita que la vuelta pese como pesa
Parar no es lo mismo que descansar
Última semana antes de Folgoso. El calendario dice que quedan cinco días. El cuerpo, que lleva contando desde mucho antes que yo, dice que quedan demasiados
Las semanas de antes de agosto
Faltan tres días para agosto y esta semana lleva ya el tamaño de dos. No sé si es el trabajo, la anticipación o que el tiempo, simplemente, no funciona como yo creo que funciona
Dieciséis años después, volví a no creérmelo
El 19 de julio de 2026 España ganó su segundo Mundial y yo, cuando marcó Ferran Torres, grité el gol pero no recuerdo nada de lo que hice justo después
Por qué escribo
Llevo años dando la misma respuesta corta cuando alguien me pregunta por qué tengo este blog. Digo que me gusta escribir, digo que soy periodista, y con eso suele bastar. Pero es solo una parte de la verdad.
Un verano que recordarás siempre
Un anuncio de coches me prometió el mejor verano de mi vida. Lo raro es que llevo años cayendo en la misma promesa aunque no venga de ningún anuncio
Postales de verano
Hay imágenes de Folgoso en agosto que no necesitan marco porque ya lo tienen todo
La ligereza extraña
Conservaba esa vacilación, esa manera de estar en los sitios como si fueran de paso. Nadie se lo había dicho nunca hasta que lo dijo su hija, sin querer, una tarde de octubre.
Un día no es suficiente para despedirse
Volví a Madrid solo unas horas y el Barrio del Pilar me hizo lo que siempre me hace: recordarme cuánto tiempo llevo sin saber que pasa
El tiempo que no hizo ruido
Volvió al patio donde creció y lo encontró igual. El problema era que él también se sentía igual, y los años ya no dan para eso.









