Folgoso
Qué decir sobre Folgoso.
Mi pueblo, mis raíces, mi hogar. El lugar al que siempre quiero volver, donde viven mis mejores recuerdos y donde los sigo construyendo. Mi primer amor y el último.
Ese refugio al que huir cuando no puedes más, y donde sabes que es difícil no ser feliz. No se necesita más que el rumor del Boeza, el olor del brezo y la brisa casi fría de las noches de verano. Pero sobre todo se necesita a los folgosinos (o folgosenses). Los que dan el nombre a lo que sin ellos sería un mero conjunto de edificios. Los que siguen saliendo al vino cada tarde y los que siempre tienen una sonrisa y una broma cuando vuelves. Por eso vuelvo. Ayer, ahora y siempre.