Podría poner miles de fotos de Florencia, llenar esta web sólo con detalles de la capital de la Toscana. Lo que pasa es que, por muchas que añadiera, no harían justicia a la majestuosidad de Santa Maria del Fiore. El gigante que domina la ciudad y que se mete, como un virus eterno, en tus retinas. Porque si has pasado por delante de esta puerta sabes que no la olvidarás jamás.